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lunes 2 de julio de 2018

Ganó la historia

Con la lógica y el juego de su lado, Brasil dio por tierra las intenciones mexicanas y se metió en cuartos de final de Mundial gracias a una conquista de Neymar y otra de Roberto Fimino. Metido entre los ocho mejores, espera al ganador entre Japón y Bélgica.

El Samara Arena fue testigo de la ratificación de un seleccionado que no le pesó el cruce y demostró que el saco de candidato le calza a la perfección. Fue un claro 2-0 y se metió entre los ocho mejores de la máxima competencia del mundo fútbol, algo que viene repitiendo como mínimo desde 1994.


La primera etapa respondió a lo que en la previa se podía esperar. Dos equipos que se mostraron solventes en la fase de grupos sacaron a lucir todo su repertorio para brindar un trámite parejo. El elenco pentacampeón apostó a la jerarquía de sus delanteros y al oficio a la hora de retroceder hacia la versión defensiva, mientras que el Tri del profesor Juan Carlos Osorio planeó un golpe por golpe sumado a la astucia a la hora de marcar. Similar a la propuesta contra Alemania, aunque con Rafa Márquez desde el arranque, México tuvo ratos de dominio compartido.


Brasil, fiel a su estilo, con Neymar y Coutinho como estandartes hicieron revolcar al arqueo Guillermo Ochoa. Bajo los tres palos, el del Standard de Lieja sostuvo la igualdad parcial. Sus tapadas, ya un sello registrado cada vez que sale a la cancha fueron claves para que el Scratch no se fuera al descanso en ventaja. En la contra partida, las alas de los aztecas se abrieron gracias al despliegue de los volantes externos, a los que se les sumaron los laterales. Con Chicharito Hernández como referencia en el área, los centroamericanos logaron de a ratos incomodar a Alisson.


Otro asunto diferente al comienzo se dio en el complemento. Osorio volvió al plan original y mandó al terreno de juego a Miguel Layún para intentar sorprender con la explosiva velocidad del jugador del Porto, pero Neymar y Willian se juntaron a los cinco minutos de la segunda mitad y rompieron la paridad. El astro del PSG trazó una diagonal, con apilada incluida, descargó y fue a buscar al corazón del área una definición que terminó por cerrar con una estirada abajo del arco. 


Con merecimientos, sustentados con varias llegadas, los dirigidos por Tite anularon la respuesta inmediata de sus rivales, que buscaron más cambios para alcanzar el empate. El 1-0 en contra sacó el oficio de los mexicanos. Los contragolpes, que no pudieron tomar mal parados a la Canarinha aportaron para un trámite reñido, pero sin sobresaltos par los brasileños.


La historia le jugó una vez más una mala pasada al Tri, ya que en las cuatro oportunidades mundialistas en las que se midió frente al Scratch nunca pudo derrotarlo, y sólo pudo rescatar un empate (0-0 en 2014). Además del peso de esto, nunca pudo convertirle un gol.


El 10 del PSG volvió a frotar la lámpara cerca del final del partido. Neymar, que ahora sin Lionel Messi ni Cristiano Ronaldo en el camino se candidatea como máximo aspirante ser de lo mejor de Rusia 2018, escapó y enfrentó a Ochoa. Pese a que su definición no fue muy ajustada, Firmino, otro acierto de Tite que lo puso instantes atrás, corrigió y puso las cifras culmines. 


La eliminación de México sigue siendo un estigma. Los octavos de final son el karma del Tri, ya que hace siete ediciones que viene cayendo en esta instancia. La última vez que traspasó esta etapa fue en su casa en 1986. Pero al menos le queda el consuelo de haber sido el artífice de uno de los shocks del campeonato al dejar en el camino al seleccionado teutón en el debut.


De esta manera, Brasil cumplió con cierta lógica, algo no muy frecuente en la actual Copa del Mundo, que ya dio el golpe de España, Argentina, Alemania, entre otros. Neymar y compañía se metieron en los cuartos de final de la competencia en Rusia y se medirán contra el ganador del cruce entre Bélgica y Japón. La llave de cuartos será el 6 de julio en Kazán.